Cuando eres líder, lo más peligroso es sentirte cómodo. Schneider decidió incomodarse a tiempo.
Schneider Electric llevaba 180 años liderando el mercado eléctrico.
Tableros. Breakers. Fierros.
Ganaban bien.
Nadie los estaba obligando a cambiar.
Y aun así lo hicieron.
Porque entendieron algo incómodo:
Fabricar el breaker ya no iba a dar ventaja.
Sus clientes ya no querían solo equipo.
Querían monitoreo.
Querían automatización.
Querían eficiencia medible.
En 2006 compran APC. Años después lanzan EcoStruxure.
Una empresa con 180 años decidió que su propio modelo estaba quedándose corto.
Ahora mira tu mercado.
Entregas buenas naves y proyectos.
Buenos costos.
Certificaciones LEED Volume.
La demanda sigue creciendo.
Entonces la pregunta es:
¿Para qué cambiar lo que ya funciona?
Porque tu cliente ya no compara solo por el precio.
Compara quién le resuelve más problemas.
Quién le baja costos operativos.
Quién le simplifica la vida.
Si sigues instalando iluminación convencional, te compararán con cualquiera.
Commodities compiten en precio.
Los sistemas compiten en valor.
La pregunta no es si tu proyecto puede cambiar.
Es si estás dispuesto a dejar de ser uno más.
PD. Schneider decidió dejar de ser uno más en +20 edificios en toda Norteamérica


